Ejercicio para embarazadas

Los mejores ejercicios para embarazadas

La práctica diaria de actividad física es uno de los pilares fundamentales de un estilo de vida saludable y no debes dejarlo de lado porque estés embarazada. Realizar ejercicios durante el período de gestación puede ayudarte a sentirte mejor al liberar endorfinas, así como a adoptar mejores posturas, entre muchos otros beneficios. ¡Anímate y no dejes de moverte durante estos nueve meses! 

Consejos para practicar deporte si estás embarazada

Una cosa es que debas hacer deporte, pues este es muy positivo para la salud, y otra muy diferentes es que debas hacer cualquier deporte. Durante los meses de embarazo (y también los primeros meses después del parto), se recomienda realizar actividades como:

 

 

  • Ejercicios aeróbicos, de baja y moderada intensidad y de poco impacto, como salir a caminar 30-60 minutos cada día. 

 

  • Tomar clases de yoga o de Pilates para embarazadas, por ejemplo, puede resultarte muy útil para adoptar buenas posturas y ejercitar tu musculatura.

 

  • Ejercicio en el agua. El agua es un gran aliado para las mujeres embarazadas, pues nos permite realizar distintos tipos de actividades como ejercicios de gimnasia acuática o nadar, en un ambiente en que nos sentimos más ligeras, y nos asegura un equilibrio que no tenemos fuera del agua. 

 

  • Ir en bicicleta también podría resultar una muy buena opción para ejercitarte, aunque se recomienda que se haga en una bicicleta estática para evitar pérdidas de equilibrio y caídas. 

 

  • Ejercicios de fuerza con baja intensidad, aumentando el tiempo de descanso entre series y evitando la fatiga.

 


Por otro lado, hay una serie de actividades que se desaconsejan realizar en estas situaciones, como, por ejemplo: 

 

 

  • Deportes de riesgo como el puenting o deportes de velocidad.

 

  • Deportes que supongan un elevado índice de caídas o que requieran de equilibro como esquiar.

 

  • Deportes de contacto y con riesgo de golpes en el abdomen como el futbol, el tenis o el baloncesto, pues estos impactos no son buenos, ni para ti ni para el bebé, y es fácil caerse. 

 

  • Deportes que se deban practicar en condiciones ambientales peligrosas, sitios con una disminución del contenido de oxígeno, con cambios de presión como el buceo, nadar en aguas con temperaturas extremas o deportes de altura.

 

  • Deportes en los que se deben adoptar posturas difíciles o comprometidas para el feto, como el remo.

 

 

Se debe tener en cuenta, también, que mientras se practica ejercicio físico se recomienda hidratarse con agua (cada diez minutos aproximadamente), tomar consciencia de la respiración (inspirar por la nariz y expirar por la boca), evitar movimientos bruscos o muy intensos y controlar que la frecuencia cardíaca no aumente en exceso. 

 


El embarazo es el momento de empezar a cuidaros tanto a ti como a tu pequeño, y la actividad física es una manera de hacerlo. Escoge el ejercicio que más se adapte a tus gustos, escucha tu cuerpo y muévete un poco cada día. 

 


Además de hacer ejercicio físico, no olvides que todo lo que hagas para llevar un estilo de vida saludable será un beneficio extra para el cuidado, la salud y el desarrollo de tu hijo durante el embarazo. Así pues, descansa cada día las horas que tu cuerpo necesite, evita malos hábitos como el tabaco o el alcohol, pues estos llegarán a tu bebé a través de la placenta y comprometerán su crecimiento, déjate cuidar y sigue una dieta equilibrada (que incluya todos los grupos de alimentos bien repartidos durante el día), variada (modificando los métodos de preparación y alternando los alimentos en cada comida, es decir, evitando la monotonía) y suficiente (que cubra tus necesidades energéticas y nutricionales).